Los cadáveres en el ropero / La muñeca que siempre será una muñeca: 1/2

Estrella de la Rosa

Pues no podía faltar al estreno de la Película de Barbie a la que fui invitada en calidad de periodista. Desde hace semanas sabía que sería lanzada y que no necesariamente era para niños, lo que movió mi curiosidad, aparte de los tráileres.

Luego de disfrutar la película, pensé varias veces en cómo abordar este tema que nos es ineludible, ya que la muñequita nacida en 1959 y diseñada por Ruth Mosko, ha tenido gran cantidad de seguidores que hasta mi marido tiene su colección de Barbies. La película lo dice, todos somos Barbies y Kenes.

Desde donde la analicemos tiene tema, pero nace como una creación para la hija de la diseñadora, un juguete y nada más, jamás pensó hasta donde llegaría su diseño, la muñeca ideal, cara bonita, sensual, sonrisa hermosa, cuerpo delgado, torneado, sensual, siempre acorde con la moda y su persona en constante cambio, ej. les presumo que tengo una Barbie que es Marilyn Monroe en aquella noche cuando le canta el Happy Birthday al Presidente John F. Kennedy, pasadita de copas, así tiene su carita mi muñequita.

Hasta borrachita no deja de ser hermosa, eso me dicen. Sus ropas a la moda, que no deja de negar su origen californiano, colorido, que le sienta cualquier vestimenta, siempre apegada a la moda mundial: de fiesta, de noche, de mediodía, de tarde, coctel, informal, cazadora, para salir, para entrar, de playa, mamá, ejecutiva, picnic, todo lo que le pongas le queda, cuerpo de limosnera decía mi mamá, ¡no se digan sus zapatos altos, bajos, medios, tenis, chancletas, chanclas, uff…!

Todas esas características se conjuntan en la Barbie, en un momento de la Historia después de las Guerras Mundiales, en el que las políticas públicas mundiales, médicas, psiquiátricas, industriales, empresariales, religiosas, tecnológicas etc. se conjuntan para proteger a los que sufrieron grandemente durante estas dos guerras mundiales: los niños. En resumen, los Derechos del Niño aparecen desde 1924 y son imprescindibles con un juguete en mano, of course my dear. La mercadotecnia juguetera de los 60´s y el plástico entran por la puerta principal. El tono de piel de la muñeca es esencial y en un momento les explico por qué.

 La industria juguetera aprovecha esta encrucijada social, primero se convierte en un fenómeno E.U., luego será mundial. La Barbie abre su propio gran espacio de negocios, siempre distinguido, los mercadólogos hábilmente o mañosamente la ponen en su blíster colorido, sus logo único, a la altura de los ojos de la pequeña compradora, que supone que al estar en una tienda hermosa, los padres tienen lo suficiente para pagar un juguete distinguido, diseñado para una niña distinguida, suena feo pero así es y tan lo es, aunque no les guste, que por ellos se inventaron, en contraparte, muñequitas de calidad dudosa: la Britanny y otras hechizas que se venden hasta la fecha en el Mercado de Sonora, lo digo sin mala entraña, pues el juguete tiene su parte discriminatoria, clasista, racista y que marca la línea social, ya lo dijo la abuelita de Chachita: “… a ver quién puede más, si ustedes con su orgullo o yo con mi dinero…”.

Con tantos atributos que le inventaron a la Barbie, que para principios de los 70´s se inicia la leyenda, todas las niñas, adolescentes y jóvenes siempre tuvieron a la Barbie como la competidora a vencer, unas a parecernos y otras mejor renunciaron al intento, siempre detrás de esa imagen. Cuántas veces no hemos oído decir cuando se refieren a una mujer bonita, llamativa, en especial  los Kenes: -¡Mira, hasta parece una Barbie!

¿Por qué la Muñequita, no sólo ha sobrevivido, sino que hoy se encuentra en la cima de su éxito que refrenda cuando se le pega la gana a Mattel, cuál es la clave de su éxito? Ya no sigan leyendo, piensen… …, ¿ya?…, otro ratito… ok. Ya lo dijo mi profesor Don Darwin, ¡Adaptación!,

Nadie podemos renunciar a una Barbie, para ello la mercadotecnia saca ideas de todos lados, la Barbie es güera, blanca, trigueñita, negra, azul no, porque no es pastilla,  pero se disfraza de todo, recuerden las series de vestidos de noche, día, africanos, mexicanos, europeos, chinos, japoneses, Star Wars, actrices, embarazadas, calvas por aquello de las terapias de quimioterapia, con sobre peso, vestida de novia, hasta con perrito, gato y casadas, comprometidas o como novias, que hasta su Ken forzado le inventaron para toda ocasión, siempre detrás de ella, él nunca será la estrella.

 Parece broma, pero la muñequita se vuelve inalcanzable cuando nos presentan su impresionante casa, su Lamborghini, Ferrari, Mercedes Benz, Camioneta SUV, camper, moto, bicicleta, nada le falta a Barbie, todo me falta a mí. Perdón que lo diga, pero la muñequita sobrevive como un voraz Drácula que, en vez de vivir de sangre, se alimenta de envidia, de admiración. El tema es inacabable, los amenazo con la segunda parte, fotos de mi colección y tengo en el ropero el cadáver de Don Pancho Villa a 100 años de su muerte, toda una fuente de historias. Vámonos con un profundo trago de agua… salud.