Los Cadáveres en el Ropero / El Secreto de La Diana Cazadora

Por Estrella de la Rosa

El 8 de marzo se conmemora “El Día Internacional de la Mujer”, importante en la vida de las mujeres que otorgan su vida para nuestra Nación. 

Por ello, es que elegí hablar de la Flechadora del Norte, por todo lo que ella significa, por su mirada vista hacia al firmamento, el arco y la flecha dirigida al cielo, todos símbolos de nuestras esperanzas, nuestros sueños, hermosa turgente, árbol y fruto para construir una renovada Nación. 

Escultura impulsada por el Presidente Manuel Ávila Camacho, en 1938, encarga a los arquitectos Vicente Mendiola y Juan Olaguíbel su elaboración. 

Coincidentemente, me cae un libro muy elegante “El Secreto de La Diana Cazadora”, firmado por su autora, la Señora Helvia Martínez y dedicado a Manuel Ávila Camacho, aquí en la Feria de Libros de la Colonia Federal.

¡Me encuentro con cada joya! ¡Qué privilegio de tenerlo! El Presidente impone las condiciones, que eran la de mostrar a la mujer mexicana del siglo XXI, moderna, triunfadora, idealizada, armoniosa en sus formas, muy diferente a aquellas mujeres que en su momento la representaron dignamente: La Soldadera, entregada incondicionalmente a las causas de la Revolución Mexicana y a su hombre; las representadas por Diego Rivera que enaltecen la profunda belleza de la mujer indígena acompañada de esos bellos e inolvidables alcatraces; aquellas pintadas en los murales de Siqueiros, José Clemente Orozco, Rivera, Tamayo, que representan el futuro de nuestra mexicanidad a través de la mujer. 

Ambos arquitectos conocen a Helvia Martínez, que fungía como secretaria en la Dirección de Petróleos Mexicanos, según ellos, reunía aquellos elementos estéticos que requería la obra. 

La convencieron de posar pero con la condición de que guardaran el secreto de su identidad, ya que su edad de 16 años, las convenciones sociales y de que la podían correr de su trabajo en Petróleos Mexicanos, lejos de ayudarle, sería señalada para toda su vida. 

La obra se presenta en 1942, e instalada en la última glorieta de la Avenida Paseo de la Reforma.

Sin embargo, la esposa del presidente junto con la Liga de la Decencia le critican acremente, por lo que exigen sea quitada de ahí por fea o por lo menos le sea puesto un taparrabo y ¡que le sueldan uno! A la misma Helvia la vuelven a invitar en 1952 a posar para la escultura de la Fuente de Petróleos, que también participarían los mismos arquitectos que hicieron a La Diana Cazadora. ¡Bellísima la mujer! 

La vida de Doña Helvia no fue sencilla, al final conoce y se casa con Don Jorge Díaz Serrano, quien fue director de Petróleos Mexicanos en tiempos de Portillo y encarcelado por venganzas políticas y con quien vivirá feliz. 

En el año de 1986, un año antes de su muerte, el Arquitecto Juan Olaguíbel decide exponer públicamente la identidad de la mujer que se atrevió a posar para tan hermosa escultura, ya que habían atribuido a mujeres diversas haber posado, entre ellas a María Asúnsolo y Silvia Pinal.

Triunfa nuevamente la vanidad, al fin mujeres, Se devela el misterio y la verdad. 

Doña Helvia muere el 12 de febrero de 2022 a los 100 años. 

Vale el reconocimiento a esas mujeres que jamás serán olvidadas. 

El Día Internacional de la Mujer se dedica a la participación de ellas en la sociedad, su derecho al desarrollo integral e igualdad con el hombre, a ese día se le denomina como 8-M por el día y el mes, que se declaró en la Ciudad de Copenhague en 1910, desde entonces se ha extendido por todo el mundo para erradicar la práctica de desigualdad y mismos derechos. 

Creo firmemente en que cambiar al mundo pertenece a cada una de nosotras, defender nuestra dignidad e integridad, exponer momento a momento todo aquello que nos parezca injusto o que amenace nuestra integridad o desarrollo.  

Así que vaya un afectuoso abrazo a aquellas que construyen una patria nueva día a día a través de sus hijos, su familia, trabajo, respetuosas de la ley, que avanzan y se defienden con estudio y labor, aquellas que hacen la diferencia con dignidad y respeto.  ¡Ya sabes toma agua y salud por todas nosotras!