A SIMPLE VISTA

  • ¿Una acción provoca una reacción…. ?


Por Tomás Rojas Madrid


A medida que pasan los días han surgido detalles del comportamiento de Salvador Ramos, el joven responsable de la masacre en la Escuela Primaria Robb donde murieron 19 estudiantes y dos maestras.
Según cuentan vecinos y su propia madre Salvador, sufría de bulling por parte de sus compañeros debido a un problema de tartamudés.
Desgraciadamente el bulling sucede en todas partes del mundo y uno como padre nos desatendemos de nuestros hijos. Quizá, si Salvador hubiera recibido atención por su fmilia, la tragedia en la escuela Primaria Robb se habría evitado.
UNA ACCIÓN PRODUCE UNA REACCIÓN
Se entiende por reacción aquella acción de resistencia que se opone a algo, como “Ana reaccionó calmada aun cuando Pedro se burló de su comentario”.
La reacción puede suceder de manera continua y originar una cadena de reacciones ante alguna situación, por ejemplo, “Todos reaccionaron asustados cuando vieron la explosión a lo lejos”.
Dichos ejemplos vienen a colación por el siguiente asunto que voy a abordar el cual tuve conocimiento de primera mano.
EVIDENCIA
Resulta que un profesor de la Universidad de Washington en la ciudad de Seattle WA quien imparte clases en Derecho y Justicia, fue sorprendido intercambiando mensajes por Menseger. Esto no tiene nada de raro ni mucho menos fuera un delito hacerlo de no ser que lo hubiera hecho con una mujer sin compromiso. Es decir el ilustre profesor con quien intercambiaba mensajes o “chateaba” es con una mujer casada y lo venia haciendo durante un año hasta que el marido ofendido los sorprendió.
Al principio los mensajes no salían de un “Hola como estas” y “Que sueñes con los angelitos”, sin embargo, como fueron transcurrieron los días los mensajes fueron subiendo de tono y por lo que se leé en las copias de los citados mensajes que este corresponsal tiene en su poder habrían llegado maá allá de lo que las buenas costumbres lo permiten y por supuesto que….
” ¡Claro que esto cala! “ me dijo muy encanijado el marido ofendido y tragando saliva prosiguió: “ Lo que le cuento y le doy unas copias de los mensajes es para cometer cualquier barbaridad. Pero, me contuve por mi hija que no tiene ninguna culpa.
“Ahora entiendo, mas no comparto la actitud de esos individuos que comenten masacres”, dijo el marido ofendido y cuestionó, ¿Será que antes de actuar impulsivamente fueron víctimas de una acción que provocó una reacción equivocada?
Y efectivamente la nena de 5 años jugaba despreocupadamente bajo la mirada de su padre mientras este corresponsal tomaba nota de lo que aquel hombre que por razones obvias nos reservamos el nombre así como el del profesor.
Sin embargo, cabe aclarar que el marido ofendido a nuestra pegunta nos dijo “No tengo cabeza por ahora para decidir lo que voy hacer al respecto, si demandar o cobrármela al estilo mi rancho”; lo que si me deja muy claro es que ese individuo quien se supone esta muy letrado vino a destruir un hogar”, dijo.
Y remató para terminar: “vea qué culpa tiene mi hija. ¿Qué sería de mi hija si yo no estoy a su lado? por lo que me resta de vida”
Al despedirnos le hicimos la recomendación que pusiera los pies sobre la tierra y pensara con la cabeza fría lo que decidiera.
Por vía de mientras y por iniciativa propia, he decido que este escrito llegue a la más altas autoridades de la Universidad de Washington para que tome medidas disciplinarias con el profesos de clases en Derecho