“UNA DOSIS DE SALUD CON EL DOCTOR MEZA”!!!!!!!!

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¿¿¿¿¿¿¿ DERECHO O PRIVILEGIO???????

La salud pública en México se ha convertido en el sistema; al que recurren las personas de bajos recursos y no la sociedad en su conjunto. Creamos un país que no está listo para atender a la población y ha vivido de simular que sí lo hace.

Cuando  la salud debe ser considerada como una estrategia de primer orden, transversal, continua, y de largo plazo; debemos reconocerla como  un derecho humano, fundamental, irrenunciable y prioritario, indispensable para la productividad y sostenibilidad del país. Nuestra  meta debería ser el establecer un sistema universal de salud con cobertura efectiva. Eficientando y transparentando los recursos,  modernizando y actualizando los sistemas de salud en busca de la universalidad de los servicios mediante la ampliación de coberturas, evitando su multiplicidad, acompañado de un expediente clínico único electrónico y universal.

Debemos enfocarnos en un sistema que preserve,  la salud mediante la prevención y no a tratar la enfermedad que es cuando la persona ya se ve mermada en su condición física y económica

Una persona con mala salud no podrá estudiar o trabajar de manera adecuada; y ni vivir dignamente. Lo mismo sucede a nivel poblacional, una sociedad con una incidencia alta de enfermedades no podrá trabajar productivamente en plenitud; una población que no goza de cabal salud no podrá́ generar las condiciones de desarrollo necesarias para producir riqueza, atender los rezagos históricos y reducir tanto la pobreza en sí misma como la inequidad. Si queremos lograr el crecimiento sostenido indispensable para generar los beneficios sociales que reclama nuestra sociedad, es indispensable entregar buenas cuentas en materia de prevención de la enfermedad y procuración de la salud.

La corrupción ha demostrado ser un obstáculo para la provisión de servicios médicos suficientes y de calidad. Repercute directamente en el deterioro de la calidad de vida de millones de mexicanos y es responsable de la disminución de la esperanza de vida de miles de personas.

Además del desperdicio de recursos financieros, la corrupción genera un impacto adverso en el acceso a la atención médica, inhibe el crecimiento y erosiona la capacidad instalada, al tiempo que compromete la calidad;  de los programas de prevención, cuya efectividad se ve minada por los frecuentes conflictos de intereses que inciden en el modo de actuar de la autoridad sanitaria.

Es claro que la corrupción es un factor que ha contribuido a los pobres resultados que se registran respecto a la reducción de muertes maternas e infantiles, así́ como al aumento progresivo de fallecimientos relacionados con la diabetes, las enfermedades cardiovasculares,  el cáncer y actualmente el SARCOVS-2 COVID-19. Las cifras aludidas anteriormente se magnifican al considerar que miles de muertes prematuras podrían haber sido evitadas si las inversiones necesarias en el primer nivel de atención hubieran alcanzado su destino sin demoras, desperdicios o desviaciones.

Las políticas de salud deben realizar un diagnóstico situacional,  que permita identificar aquellos espacios críticos donde estos actos acontecen y causan graves efectos sobre la salud de las personas, el desempeño de las instituciones y el estado de derecho del país. Por ello seguiré pugnando que  “No puede existir país fuerte, cuando la salud de su población sigue débil.”

DOCTOR DE DOCTORES

MEDICO CIRUJANO Y LIDER DE EXCELENCIA

JUAN CARLOS MEZA HERNANDEZ

DIRECTOR Y FUNDADOR DE MÉDICA “CARLOS”

Facebook: Juan Carlos Meza

mail.    drjcmh13@yahoo.com.mx